Sunday, July 22, 2012
posted by Spooky at 12:59 AM
En este nuevo blog escribiré sobre cosas más serias... un poco más serias. O intentaré que así sea, porque a veces me expreso poco seriamente ya que soy súper serio en mi vida laboral, 5 días a la semana (tantas veces que usé la palabra "serio" en este micro-post!). Saludos, queridos visitantes y visitantas.

http://elamorenlostiemposdelmelipass.wordpress.com

 
Tuesday, March 22, 2011
posted by Spooky at 1:23 PM



Warning: éste puede ser el post más ñoño que usted haya leído. Lea bajo su responsabilidad, pero después no ande alegando porque no le pondré atención. JUM para usted, por adelantado.



Es oficial: me deshice de todas mis cintas VHS. Lo hice del siguiente modo: desocupé una vieja caja del calefactor que compré en Paris (era gigantona), anoté todos los títulos de películas y series que estaban grabadasen un archivo Excel, las metí en su ataúd (la caja gigantona) y las llevé al cuarto de basura. Sentí que se iba parte de mi corazón (como 1/10, no voy a decir la mitad, porque tampoco es para tanto, es sólo algo material a lo que me aferraba sin razón), pero lo hice en pos de desocupar espacio para un potencial roommate, ordenar mis platas y poder concretar muchos proyectos pendientes (¡¡incluída la beca de magíster!!).

¿Qué cosas boté?... montones:


1.- Card Captor Sakura

Originalmente eran las cintas donde grabé Dragon Ball, cuandola seguía en Mega. Tenía todos los episodios hasta la pelea con Cell, pues después de eso me lateó absolutamente. Gastaba demasiado dinero en cintas y la historia no avanzaba. Ahí me desmotivé y dejé de verla (y grabarla). Después se me ocurrió grabar Pokemon, pero eran TANTOS O MÁS episodios que Dragon Ball, de modo que desistí al poco tiempo. Además, desde que se fue Misty dejó de interesarme la serie (nota: en ese tiempo tenía una amiga en Confirmación y juntos éramos fanáticos de Misty con Ash como pareja. Ella alucinaba más eso sí, porque hacía corazones en su mochila).

En fin, luego Cartoon Network transmitió Sakura y se transformó en mi animé favorito, hasta el día de hoy. La grabé sagradamente todos los sábados por la noche, cuando transmitían una mini-maratón. Recuerdo que a esa hora paraba de estudiar, generalmente Mecánica para el ejercicio semanal con Aceituno, y me relajaba viendo televisión por un rato. Bueno, esto originó que uno de mis eternos sobrenombres sea "Yukito".



2.- Gundam Wing

Otro de mis animés favoritos que grabé sobre Dragon Ball. Recuerdo que aluciné con la idea que planteaba el animé y los conflictos que traía la creación de una nación mundial. Además, me pareció muy astuto cuando el nombramiento de la Gobernadora de la Tierra se definió en base a la popularidad y llegada del personaje con la gente, pero en verdad no tenía poder sobre los grupos de interés que existían detrás de lo visible para los habitantes del planeta (¿suena familiar a veces?).

La grabé sagradamente de ETC...TV (yo eran fan de ETC, ¿ok?, es mi vida), por ende no tenía muy buena calidad de imagen y sonido, pero para mí no era impedimento alguno.


3.- Buffy, the Vampire Slayer

Mi padre era seguidor de dos series: Xena, la Princesa Guerrera y Buffy, la Cazavampiros (hoy es más rudo y prefiere CSI Las Vegas, CSI Miami, Criminal Minds y Law and Order). Comencé a ver Buffy con él, pero luego yo terminé más absorbido por la historia. Comencé a grabarla de FOX, pues me sentí muy identificado con algunos dramas adolescentes de la historia. ¡Qué Robert Pattinson!, la química entre Buffy y Angel era tremenda. Recuerdo haber sufrido a concho cuando Buffy tiene que matar a Angel y definitivamente dejé de verla cuando falleció Tara, asesinada por una bala perdida, pues no supere el duelo y me cargó la nueva novia de Willow, personaje que me identificaba en tantos aspectos (mi ñoñismo, mi ingenuidad, mi timidez, etc.).

Hoy tengo un precioso DVD boxset que me autoregalé en la Navidad antepasada, con toda la serie.


4.- X-Files

Mi serie favorita de todos los tiempos. Comencé a verla en el colegio, en TVN, escondido, pues no me dejaban ver televisión después de las 11:00 pm. Con esta serie me hice amigo de uno de mis "enemigos" de 7° básico (las vueltas de la vida, ¡ah!). Más allá del tema alienígena y las conspiraciones, enganché de inmediato con la disyuntiva entre ciencia y fe de Scully, con su rigurosidad científica, con su honestidad y probidad. La química entre ambos también me pareció fabulosa, sin embargo no era shipper (dato ñoño, el que sabe, sabe).

Mi gusto por esta serie me llevó a grabar de FOX cada episodio, en versión inglés sin subtítulos y doblada al español por separado en un inicio, para luego utilizar la función SAP de mi reproductor de VHS. Luego, participé en un par de reuniones del grupo X-Files Chile, compré los DVD (tardé como 5 años en tener la serie completa, pues ahorraba peso por peso y ocupé mi primer sueldo de mi primer trabajo part-time en comprar la temporada 3) y finalmente fui a la Convención que se realizó en el edificio Telefónica, con el mismísimo Chris Carter, en donde olvidé todo el inglés que hablo y sólo tartamudeé que me firmara algunos DVD (¡qué geniales recuerdos!).


5.- Películas y teleseries varias (sí, teleseries)

Muchas cintas contenían películas y episodios de teleseries que no podía ver por temas de horario, pero que dejaba grabando o me grababa mi audiovisual madre.

Para explicar el tema de las teleseries con mayor "profundidad", sucedía siempre en las vacaciones de verano que mi fan-madre-de-las-telenovelas-brasileñas-de-C13 me introducía a alguna historia interesante. Obviamente no alcanzaban a finalizar en las vacaciones. Es más, siempre terminaban en marzo o abril, de modo que ella me grababa los episodios finales para no perderme el desenlace. Así terminé de ver, si mal no recuerdo: "El Clon", "Siete Mujeres", "Por Amor", "Lazos de Familia", "Mujeres Apasionadas" y la tremenda "Señora del Destino".


Cuántas horas de sagrada grabación se fueron en esa caja, directo a la basura. Sin embargo, lo divertido que fue y los gratos recuerdos se quedarán guardados para siempre en mi cerebro... y en mi laptop, porque recuerden que salvé los títulos en un archivo Excel y estoy bajando algunas cosas que no tengo en DVD.
 
Wednesday, February 16, 2011
posted by Spooky at 2:08 PM
Debo confesar que me gusta mucho que me regalen calzoncillos (boxers) o calcetines para mi cumpleaños. Hay gente que encuentra que es un regalo pobre, incómodo, inapropiado o incluso sugerente. Sin embargo, en mi opinión claro está, se trata de un aporte práctico y sencillo.

¿A qué se debe esto?. Pues bien, desde que vivía en casa de mis padres, nunca fui un gran comprador de este tipo de prendas, de modo que les pedía subsidio para su renovación sólo cuando alguno dejaba de funcionar. Ojo, que para dejar de funcionar no sólo bastaba con estar desteñido, sino que visiblemente ajado, roto, elástico suelto, hilacha colgando, etc. Dado que en ese tiempo tampoco estaba interesado en sacarme la ropa ante otras personas, no tenía ningún problema en encargar a mis papás un par de boxers o calcetines desde el supermercado (y Líder más encima).

Hoy, viviendo solo, la realidad no es muy distinta: si bien es cierto me he preocupado de tener un stock suficiente que me permita rotar las prendas y cubrir el catálogo según las necesidades de lavado (lavo como 1 vez a la semana + 1 lavado de caridad que hace mi santa madre cuando me visita los días jueves, generalmente), sigo enfrentando ese problema que de repente no tengo más calcetines que ese viejo par gastado, feito, desteñido y apunto de agujerearse (no uso calcetines con hoyos, eso sí que no, me exaspera sentir el zapato a piel descubierta) o aquellos boxers gigantones, incómodos, con elástico suelto (o muy apretado), esos calzoncillos que compré y nunca más usé porque me hacían transpirar por todos lados, etc. Claro está que ahora tengo motivos para cuidar mi ropa interior, pues: 1) es bien matapasiones ver a alguien con un calcetín con papa o un boxer con hoyos; 2) una vez mi amiga Vale llegó a mi casa justo cuando salía de la ducha, y me vio en calzoncillos, exclamando: "están bien walalas tus calzoncillos, ah!". Por supuesto que dicha exclamación nos causó una carcajada posteriormente, pero me hizo pensar que quizás mi criterio de renovación de prendas es poco estricto frente al común de la sociedad.

Finalmente, a pesar de que soy más cuidadoso que antes, tampoco estoy interesado en gastar un dineral en boxers para que aparezca sobre el elástico CALVIN KLEIN o lucir como ese tipo andrógino de las propagandas de TOP que posa en los paraderos de Transantiago (es andrógino, ¿cierto?). En este punto, me cuesta comprender a congéneres que gastan mensualmente un dineral en el calzoncillo exclusivo, comprado por internet, pintado a mano, con diseños alternativos, firmado por el mismísimo diseñador snob del momento (exageración, lo sé)... ¿para qué?, si más encima la mayoría están solteros... aunque pensándolo bien, ahí puede estar la madre del cordero.
 
Sunday, March 22, 2009
posted by Spooky at 8:11 PM

Mi papá siempre me dijo: “la gente no se acerca a ti porque tú no la dejas conocerte… tengo miedo a que te quedes solo por ser demasiado selectivo con las personas que te rodean”. Gran consejo. Es más, si yo fuera Simba, mi papá sería Mufasa, porque es sabio, elocuente y valeroso como él (afortunadamente no se ha caído de un risco sobre una estampida).

Con este consejo a cuestas, recuerdo que ingresé a primer año del plan común de ingeniería, por allá por el 2003, con la idea de dejar que la gente se acercara a mí y darle una oportunidad de agradarme, a la vez que yo intentaba agradar también.

Cuando llegué a la sección 3 (desde la sección 2, larga historia), una de las primeras personas que me habló fue Emerson. Y vaya que fue un abordaje curioso, pues yo me encontraba revisando el fichero afuera de la sala Q10 cuando apareció…

“Oye, yo vengo recién llegando a clases… ¿dónde dan los apuntes?” – me preguntó.

“No lo sé, es que los repartieron en la sala” – le dije.

“Sí, lo sé… por eso te dije que vengo llegando recién” – me respondió.

Pues bien, no recuerdo si precisamente el diálogo fue así, sin embargo, recuerdo que a la segunda intervención de Emerson yo ya me encontraba desmotivado. Cada vez que emitía una frase, sentía que mi motivación iba en decaimiento exponencial (go ñoño!), pero mientras veía su boca moverse, imaginaba a mi papá en una nube de comic diciéndome: “no le cierres la puerta a la gente Simba, hay gente valiosa que esconde su valor…”. Aunque yo pensaba que Emerson tenía su valor bien escondido, decidí hacer caso a mi padre y seguir descubriendo rasgos de su persona.

Conforme los días pasaban, Emerson me buscaba para conversar, para sentarse junto a mí en las clases, para comparar tareas y, lo que más detestaba, para *comentar los controles de 3 horas una vez rendidos*. Sí, Emerson amaba rehacer prácticamente completos los controles una vez aplicados, práctica que a mí me provocaba un disgusto enorme.

“No me digas que no te salió esa pregunta… si era la más fácil, mira, se hacía así…”, “Pero si esa pregunta era el regalo del control… ayy, parece que estudiaste mucho y no te sirvió tanto”, “No, mira, si me va mal es porque me ahuoné, porque estaba botado el control”, eran algunas de sus frases más solemnes. Recuerdo incluso alguna vez haber presenciado a mi primer amigo en la universidad, a Francisco, con su tradicional estilo directo y seco, deteniendo a Emerson y su arrogancia característica (de todos modos, Emerson nunca obtuvo una nota superior a mí, en ningún control… ja!, go nerd!).

Emerson se volvió mi compañero fiel, el que me guardaba asientos, el que me explicaba si no entendía, el que me repetía lo que el profesor acaba de decir, el que me retaba si estaba atrasado con el estudio… uff!, un licuado de cosas buenas y malas que me hacían sentir “socialmente a prueba”. “Christian, es una prueba de la vida, Emerson quizás es un ángel enviado por Dios para probar tu humildad y tu paciencia… no lo odies”, intentaba convencerme.

Sin embargo, cuando el semestre llegó aproximadamente a la mitad, conocí a quién sería mi primer gran amigo (o sea, mi yunta) hasta hoy en la mítica Universidad de Chile: Gabriel. A partir de ese momento, las historias con Emerson pasarían a ser de risa y carcajada total.

 
Monday, December 08, 2008
posted by Spooky at 1:34 AM
Entonces me dirigí a "Rotter y Krauss" para comprar mis nuevos lentes. En ese momento me di cuenta que tenía que enfrentar la delicada decisión estética de qué marcos comprar totalmente solo. Extrañé a mi amiguita con la que entro a los probadores de FES para aconsejarme y también a mi hermana, que se encarga de recomendarme estilos y prendas cuando salimos juntos.

Cuando me enfrenté a la chica del mostrador, observé que era joven y de apariencia simpática. "Explotaré el lado de la simpatía para obtener feedback" - pensé.

"Bueno, veamos los marcos... mira, nuestra oferta para jóvenes va por esta línea" - introdujo.

Comencé a probarme muchos marcos diferentes, mientras escuchaba "Vogue" de Madonna de fondo en mi cabeza, al estilo "The devil wears Prada" (ok, si usted me conoce sabe que soy una persona muy racional, centrada y sensata, pero mi cerebro hizo la asociación inmediata con esa canción en ese momento... muy oportuno, ¿no?).

"Mmmh, éste me queda bien... ¿qué opinas tú?" - la interrogué.

"Se te ven regios" - sentenció, acrecentando el efecto "Vogue" con su adjetivo. "Prueba con estos", me sugirió, seleccionando unos marcos redondos, gruesos, de color café.

"Ayy no, se ven muy de viejo, ¿cierto?" - le respondí mientras la miraba.

"Sí, se te ven mejor los cuadrados y más delgados" - concordamos.

Cuando había preseleccionado alrededor de 10 marcos distintos, no sólo por factores estéticos sino por su precio (es sorprendente pensar que un marco puede llegar a costar 180 mil pesos... ¡sin cristales!), nos dirigimos a su escritorio de cristal (vanguardista y estiloso).

"A ver, hagamos algo... estas decisiones en general no las tomo solo" - comencé. "Tienes que opinar como si fueras mi mejor amiga... no como la chica de 'Rotter'... ¿te tinca?".

Mi interlocutora me miró con sorpresa al principio, pero instantáneamente disfrutó de la idea, respuesta que noté cuando esbozó una gran sonrisa y efectuó un aplauso rápido de alegría.

Juntos con mi nueva amiga redujimos la selección de 10 a 5... luego de 5 a 3. Cuando los 3 marcos finalistas se encontraban ante nosotros, le propuse: "Ya, ahora que nos quedan 3, te propongo lo siguiente: votemos en secreto. Tú escoge el que mejor me queda, yo hago lo mismo y luego comparamos. Me los voy a probar de nuevo y votamos".

Ella nuevamente demostró que adoraba la idea con una gran carcajada y un aplauso. Cuando logró controlar su excitación, puso "cara de poker" y comenzamos la ronda de modelaje con los 3 marcos finalistas.

Cuando terminamos comencé yo: "bueno, yo me decido por éste, porque es una buena relación entre precio, diseño y comodidad. ¿Qué pensai tú?".

Totalmente nervioso esperé por su respuesta...

"¡¡YO ESCOGÍ EL MISMO!!" - dijo, sin disimular su alegría. "Te ves muy guapo con ése".

En ese instante me sonrojé y le dije: "Ufff, qué bacán que coincidimos al primer intento...".

"Es que es el mejor, por lejos, te queda demasiado bien. Incluso te puedes dejar crecer barba" - me sugirió.

Felices de la vida por nuestra sincronía, definimos los detalles del pago y del plazo de entrega.

Así, gracias al apoyo moral de la chica Rotter y a un proceso de selección exhaustivo y rigurosamente científico, hoy luzco así... ¿qué opinan?

 
Friday, December 05, 2008
posted by Spooky at 9:42 AM

Este año decidí poner fin a la irresponsabilidad con que había enfrentado mi salud visual: decidí ir al oftalmólogo para una revisión general, además de verificar que mis lentes, que en ese momento estaban diseñados para solucionar mi astigmatismo, eran los apropiados aún, pues habían transcurrido alrededor de 3 años desde mi última visita. No obstante, en esta ocasión decidí cambiar mi especialista, pues con mi padre asistíamos al mismo y, al requerir una segunda opinión en Integramedica, se dio cuenta que había sido mal diagnosticado.

Con este antecedente, visité Integramedica Plaza Oeste (que hoy parece consultorio municipal debido a sus salas de espera atiborradas y niños llorones). Mi sorpresa fue mayúscula cuando el oftalmólogo me diagnosticó miopía...

"Christian, fuiste mal diagnosticado. Los lentes que usas no sirven. Tienes astigmatismo, pero es minúsculo comparado con tu miopía" - dijo. "Hagamos las pruebas para definir el aumento".

Cuando empezamos con la clásica prueba de las letras, estaba horrorizado. "A,B,C,F,G..." - comencé confiado. Ya en la segunda línea tenía dificultades, hasta que en la tercera llegamos a la comedia: "eso podría ser una F... y una V... eso es otra V y una P... bueno, y la última podría ser una P o una B".

El resultado fue aún peor cuando el oftalmólogo cubrió uno de mis ojos y revisamos nuevamente las plantillas.

"Eso es A,C,E,K... y en la segunda línea... mmmh, ¿pasamos al otro ojo?" - señalé resignado, pero el resultado fue un desastre similar en la segunda ronda.

"Bien, ahora probaremos los nuevos cristales" - indicó el oftalmólogo (Yuri Mercado, excelente profesional, visítelo en Integramedica Plaza Oeste).

En ese momento, fue impresionante constatar lo mucho que me perdía con mis lentes antiguos. Si bien el aumento no era demasiado, el tipo de cristal que solucionaba efectivamente mi problema visual me abría un nuevo mundo. Estaba maravillado, incluso pensé en que los dolores de cabeza que sentía por las tardes, luego de largas jornadas en la universidad, podrían desaparecer.

Feliz recibí la receta y me dirigí a "Rotter y Krauss" en el mismo mall, en donde la verdadera aventura neurótica comenzaría...
 
Saturday, November 22, 2008
posted by Spooky at 11:19 AM

En general, no me considero un tipo desubicado. Soy bastante centrado en mis opiniones y cuidadoso al momento de emitirlas. Nunca he deseado causar daño con las palabras que salen de mi boca… en realidad sí, en más de alguna ocasión lo hice, en especial en fiestas familiares, puesto que mi familia es bastante especial y el veneno se transmite en las palabras y miradas.

Pero no nos desviemos, pues mi familia da para tema aparte. El punto central es que soy experto en hacer comentarios que llegan como palos a mi interlocutor, sin la intención absoluta de enviar misiles teledirigidos. Aquí va una muestra leve y otra bochornosa:

Me encontraba conversando con mi prima sobre un reality de canal 13 (que a estas alturas no recuerdo cuál de todos los “Protagonistas de la Bazofia” era), cuando dije: “¡detesto a Pedrita (no recuerdo el nombre exacto)!. Es una zorra, es ordinaria para hablar, se cree mina, es tonta, suelta, chillona… es una pérdida de material biológico”. Mi prima me miró horrorizada y me dijo: “¡Tatán!, no se te vaya a ocurrir decir eso delante del Manuel (el pololo de una de mis tías)… ¡ES SU AMIGA!”. Afortunadamente Manuel se encontraba como a 5 metros de distancia y ni se enteró de los adjetivos adolescentemente venenosos que utilicé.

En otra ocasión, Manuel volvió a ser la víctima de mis comentarios, pero en esta ocasión corrí menos suerte.

Nos encontrábamos tomando té en mi casa, con algunos tíos, incluido Manuel, cuando de pronto el tema de conversación evolucionó a Marco Antonio Solís y el reciente concierto a estadio lleno (y viejas hiperventiladas) del astro en Santiago. De pronto dije: “¿pero vieron el público?, yo lo encuentro medio rasca. ¿Quién va a esos conciertos?”. ¡OUCH!. El silencio posterior me indicó inmediatamente lo que venía, pues mi tía (la polola de Manuel) me mira con los ojos abiertos y me dice: “Tati, el Manu llevo a sus papás a ese concierto”. “FUUUUUUUUUUUUUCK!!!”, pensé. Como no tenía vía de escape, dije con mis mejillas ardiendo: “uuf, disculpa Manuel, pero es que ése era mi prejuicio. ¿Es muy rasca la gente que va?”. Así, intentando señalar que “yo me refería a los otros”, la conversación siguió su curso normal.

Esta boquita ácida siempre tiende a meterme en esta clase de problemas. ¿Cuál es la probabilidad que el pololo de tu tía conozca a una doña X de un programa de televisión?, casi 0, estoy seguro. Lo de Marco Antonio debo confesar que es bastante más común, pero qué diablos. Por la boca muere el pez, dicen, aunque no entiendo bien a qué se refiere el refrán popular.